¿POR QUE PERMITE DIOS EL SUFRIMIENTO Y EL MAL EN LA TIERRA?
¿Por qué permite Dios la injusticia, el dolor y la muerte? ¿Por qué sufren tantos inocentes mientras los malos prosperan? ¿Por qué los niños mueren de hambre, enfermedades y abusos? Si el diablo es el culpable ¿Por qué entonces no lo destruyó Dios y así evitar todo esto?
Cuántos de nosotros hemos oído y aún nos hemos hecho estas preguntas u otras similares. Pareciera como si Dios no se preocupara por la situación cada vez peor de este planeta. Pero, ¿cuál es la explicación? ¿cuál es la respuesta a todas estas preguntas?
Todo se remonta al origen del mal y de un conflicto que ha durado siglos entre Dios y su adversario el diablo. "Antes de la aparición del pecado había paz y gozo en todo el universo. Todo guardaba perfecta armonía con la voluntad del Creador... Como la ley de amor era el fundamento del gobierno de Dios, la dicha de todos los seres creados dependía de su perfecta armonía con los grandes principios de justicia. Dios quiere que todas sus criaturas le rindan un servicio de amor y un homenaje que provenga de la apreciación inteligente de su carácter. No le agrada la sumisión forzada y da a todos libertad para que le sirvan voluntariamente. Pero hubo un ser que prefirió pervertir esa libertad... antes de su caída Lucifer era el primero de los querubines que cubrían el propiciatorio Santo y sin mancha. 'Así ha dicho Jehová el Señor: Tú eras el sello de la pefección, lleno de sabiduría, y acabado de hermosura. En Eden, en el huerto de Dios estuviste, de toda piedra preciosa era tu vestidura' 'Tú querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste, en medio de las piedras de fuego te paseabas. Pefecto eras en todos tus caminos desde el día en que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad' (Ezequiel 28:12-15). Lucifer habría podido seguir gozando del favor de Dios... Pero el profeta dice: 'Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor' (v. 17) Poco a poco, Lucifer se abandonó al deseo de la propia exaltación: 'Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono... sobre las alturas de las nubes subiré y seré semejante al Altísimo' (Isaias 14:13-14)" ¹
Deste entonces, Lucifer fomentó la rebelión contra Dios entre los ángeles del cielo, y arrastró con él a la tercera parte de ellos. Dios podría haberle destruído entonces, pero en su sabiduría infinita no lo hizo. Dios solo acepta de sus criaturas un servicio motivado por el amor. De haber destruído a Lucifer, los ángeles fieles y todos los seres creados le habrían servido por temor, no conociendo en ese entonces el pecado y sus terribles efectos, no estaban preparados para reconocer la justicia y misericordia de Dios en la destrucción de Satanás. Así que fue arrojado del cielo; Jesús recordó ese momento: "Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo" (Lucas 10:18)
En la tierra, Satanás continuó su obra de maldad y engaño al tentar al hombre a desobedecer el mandato de Dios. ¿Por qué lo permitió Dios ¿Por qué no lo alejó del Edén, por qué puso el árbol en el huerto si el hombre no debía comer de él? Por la misma razón por la cual no destruyó a Satanás: Dios quiere tener una relación de amor con sus criaturas. El quiere recibir nuestro servicio voluntario, por eso no nos creó como robots programados a obedecerle; le dió a todas sus criaturas incluyendo el hombre el libre albedrío. Adán y Eva eran libres de decidir obedecer a Dios o no, pero al escoger comer el fruto prohibido introdujeron el pecado en la tierra, perdieron la imágen de Dios en sus vidas y sometieron a maldición a toda la naturaleza. Satanás usurpó el reino de este mundo y por seis mil años ha estado haciendo su obra de destrucción y pecado. La enfermedad, el dolor y la muerte son la consecuencia de la desobediencia.
Sin embargo, Dios no permaneció indiferente ante estos acontecimientos. En su infinito amor y sabiduría había ideado un plan, una forma de rescatar al hombre si éste caía. Dios no podía perdonar al hombre, en su justicia, Dios no podía quebrantar su ley, el pecado exigía el pago de un precio y alguien tenía que pagarlo, así que Dios mismo, en la persona de su hijo Jesucristo, cargó sobre sí mismo los pecados de la humanidad y saldó la deuda, pagando el precio con su propia vida. La justicia divina quedó así satisfecha y el ser humano tiene ahora una oportunidad de redención, lo único que tiene que hacer es aceptar el sacrificio expiatorio de Jesucristo.
Pero la obra de Dios aún no está completa. La Biblia nos enseña que Jesús "aparecerá por segunda vez sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan" (Hebreos 9:28)
Entonces vendrá como juez, y con la destrucción de los impíos y de Satanás y sus ángeles, el universo entero será restaurado a su condición original y se acabarán por siempre el pecado, el sufrimiento, el mal, el dolor y la injusticia. Todas las criaturas creadas reconocerán la justicia de los juicios de Dios y vivirán eternamente en una relación de amor con el Padre celestial.
Mientras tanto, "el Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento" (2Pedro 3:9)

¿QUE PASA DESPUES DE LA MUERTE?
Uno de los mayores anhelos del hombre es develar el misterio que rodea a la muerte.
A la mayoría de nosotros, se nos ha enseñado desde niños que cuando un ser querido ha fallecido "está en el cielo con Jesús", pero, ¿qué dice la Biblia con respecto a este tema?
Aceptamos que la Santa Biblia tiene autoridad divina como palabra inspirada de Dios, asi que recurriremos a ella para responder la pregunta que nos ocupa.
En sus primeras páginas encontramos la descripción de la creación del hombre: "Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente" (Genesis 2:7) Vemos que el hombre esta formado por dos partes: cuerpo y espíritu.
En el libro de Eclesiastes, se nos dice que cuando el hombre muere, ocurre el proceso inverso: "antes que... el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dió". Cuando cuerpo y espíritu se separan, el hombre deja de existir.
Pero, me dirán algunos, la vida del hombre no acaba con la muerte, tenemos un alma inmortal. (La Biblia utiliza el termino alma, para referirse al ser humano en su totalidad),
Segun 1Timoteo 6:16, Dios es "el único que tiene inmortalidad". ¿Donde nace entonces, la idea de que el ser humano posee un alma inmortal?
Genesis 3:4 dice: "Entonces la serpiente dijo a la mujer: 'No morireis'." sin embargo Dios dice: "El alma que pecare, esa morirá" (Ezequiel 18:4)
A pesar de ello, se ha enseñado por siglos la inmortalidad del alma como una verdad absoluta. El diablo se ha encargado de difundir este error, el cual ha originado falsedades como el espiritismo, el purgatorio, las oraciones a los santos, la reencarnación, etc.
Pero volvamos a la Biblia para comprobar si los muertos pasan "a otra vida", ellos:
a) No piensan:
"Sale su aliento y vuelve a la tierra, en ese mismo dia, perecen sus pensamientos" Salmo 146:4
b) No tienen memoria:
"Porque en la muerte no hay memoria de ti" Salmo 6:5
c) No tienen sentimientos:
"también su amor y su odio y su envidia fenecieron ya" Eclesiastes 9:6
d) No saben nada:
"Los que viven saben que han de morir, pero los muertos nada saben, ni tienen mas paga, porque su memoria es puesta en el olvido" Eclesiastes 9:5
e) No pueden alabar a Dios:
"En el Seol (tumba) ¿quién te alabará?" Salmo 6:5
"Porque el Seol no te exaltará, ni te alabará la muerte, ni los que descienden al sepulcro esperarán tu verdad" Isaias 38:18
"No alabarán los muertos a Jehová, ni cuantos descienden al silencio" Salmo 115:17
f) No realizan ningún tipo de actividad:
"En el Seol adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría" Eclesiastes 9:10
Sin embargo, tal estado de las cosas no debe desanimarnos; tan claramente como enseña la muerte del hombre, la Palabra de Dios proclama su resurrección:
"Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, descenderá del cielo, y los muertos en Cristo resucitarán primero" (1 Tesalonicentes 4:16)
"Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección" (Apocalipsis 20:5)
"Porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz, y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida, mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación" Juan 5:28-29
Todos los hombres han de resucitar, los que tengan parte en la primera resurreción, en ese momento (y no antes), serán revestidos de inmortalidad (1 Corintios 15:52-53); en cambio a los que tomen parte en la segunda resurrección, les espera la aniquilación en el fuego, esta es la muerte segunda (Ap. 20: 14-15) y su consecuencias son eternas, ya que no hay mas resurreción ni esperanza.
Fuego eterno. Fuego que nunca se apagará.
Atormentados por los siglos de los siglos

Si el castigo final de los pecadores no es un fuego eterno,

¿por qué se habla en la Biblia del 'fuego eterno" (Mat. 25:41), y del "fuego que nunca se apagará" (Mat. 3:12)

"El fuego eterno ". La palabra griega correspondiente a eterno, es aionios. Al analizarla se descubre que el tiempo de duración de ese "eterno" tiene que ver con la duración de la existencia del sujeto al cual se refiere. Por ejemplo, en antiguos papiros griegos se usó para referirse a la continuidad del mandato de los empera­dores romanos. En el caso de Tiberio César su "mandato eterno (aionios)", duró 23 años, o sea desde que subió al trono hasta su muerte.

En la Biblia tiene el mismo sentido. Judas 7 dice que Sodoma, Gomorra y las ciudades vecinas, "fueron poesías como ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno". Ese fuego eterno no está quemando todavía. Se conoce el lugar donde estuvieron esas ciudades en Palestina, pero allí no hay fuego. Sin embargo las eterno en sus resultados, porque el lugar donde estaban esas ciudades ha sido inundado por las aguas saladas del Mar Muerto. El apóstol Pedro confirma lo explicado cuando dice que Dios "condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas como ejemplo a los que habían de vivir impíamente" (2 Pedro. 2:6). Siendo ese fuego eterno un "ejemplo a los que habían de vivir impíamente" y siendo que solamente dejó cenizas y destrucción para siempre, del mismo modo sucederá con el fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles (Mal. 25:41). El fuego eterno es eterno en sus resultados.

"Fuego que nunca se apagará".

Probablemente Juan el Bau­tista se inspiró en Malaquías 4: 1 -3, donde el profeta recuerda el "día ardiente como un homo", cuando todos los "que hacen maldad serán estopa" y "no les dejará ni raíz ni rama"! Vale decir que se trata de un fuego que nadie podrá apagar. Se apagará cuando haya terminado su obra de purificación y de destrucción de todo lo malo.

Un ejemplo bíblico corrobora esta conclusión. Jeremías advir­tió a sus contemporáneos que si seguían siendo rebeldes, Dios haría "descender fuego en sus puertas, y consumiría los palacios de “Jerusalén, y no se apagara”17:27). En2Crónicas36:19-21 se registra que ese día de destrucción había llegado habiéndose consumido "al fuego todos sus palacios", con lo que se cumplió "la palabra de Jehová por la boca de Jeremías". En verdad el fuego que destruyó a Jerusalén en Dios días del profeta, no pudo ser apagado. Dejó de quemar cuando completó su obra. Del mismo modo, nadie podrá apagar el fuego final. Sólo se extinguirá cuando haya terminado de destruir al pecado.

"Serán atormentados por los siglos de los siglos"

(Apoc. 20: 10). Al observar que en el versículo 9 se dice que "de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió", descubrimos que esta expresión es similar a las otras. Es evidente que una cosa consu­mida no puede seguir quemándose ni ser atormentada. Por eso deducimos que es lógico concluir que la expresión "atormentados por los siglos de los siglos", tiene el mismo sentido que "fuego eterno" o "fuego que nunca se apagará". Se trata de un fuego que cumplirá la misión de destruir para siempre el pecado y a los que lo amaron. Arderá hasta no dejar "ni raíz ni rama", hasta que sean "ceniza", hasta que sean "consumidos". Entonces el fuego se apagará solo, como se apagó el "fuego eterno" que consumió a Sodoma y Gomorra, y que "no se apagará" que en los días de Jeremías destruyó puertas y palacios de Jerusalén. Arderá todo el tiempo que sea necesario hasta que haya dejado destruido para siempre al pecado y a los pecadores, por los siglos de los siglos. Si rechazáramos esta aclaración bíblica, sostendríamos la in­aceptable doctrina del infierno con su fuego eterno que es total­mente anti bíblica

Revelación Simbólica del Apocalipsis

Debido a los peligros que vivía la iglesia para esta época, la Revelación fue escrita en términos crípticos (disfrazadas) para evitar que fuese destruida por los enemigos del pueblo de Dios.

He aquí una pequeña lista de símbolos comúnmente usado a través de todo el libro. Su significado ayuda a entender cual era el mensaje que Juan le quiso transmitir al remanente de Dios. Esta lista incluye parte de la Numerología del libro.
Aguas: Naciones, muchas personas
Animales: Cristo (cordero, león)
El adversario (dragón, serpiente)
Ángeles: Mensajeros
Babilonia: Sistema religioso falso
Bestias: Agentes del dragón (agentes de poder civil)
Cuernos: Poder, autoridad
Mujer: La iglesia de Dios
Mujer Ramera : La iglesia apostata o falsa
Trompetas : Juicio
Vientos : Guerras
Tierra : Orden/Pueblo de Dios (en contraste con las aguas tumultuosas)
Montes : Naciones
Árboles : Personas
Grandes Hierba Verde: Pueblo de Dios
El Este : Cristo
El Norte : El Trono de Dios
Truenos o Trompetas : Juicios
3: símbolo numérico de Dios
4: símbolo numérico de la Naturaleza o de la Creación
7: 3 más 4, símbolo de perfección.
6: no alcanza a los 7; símbolo de la deficiencia.
10: símbolo de totalidad, tal como en los Diez Mandamientos
10: símbolo del poderío mundano, tal como en los diez cuernos 12: 3 veces
4: símbolo del pueblo de Dios, Israel (Antiguo Testamento) o la Iglesia (Nuevo Testamento)
144: 12 veces 12; el significado de 12 intensificado.
666: número de hombre; no alcanza la gloriad de Dios
1000: tercera potencia de 10: grandeza superlativa.
144,000: 12 veces 12 veces mil: la Iglesia en su totalidad
Sin embargo no todos los números se ven tan claramente ya que los significados varían y se funden en diferentes pasajes. Por ejemplo el número 40. Aparece casi dondequiera pero no es tan claro su significado (40 días de lluvia, días de ayuno de Moisés y Jesús, y días para Nínive arrepentirse de sus pecados).
Los números son un fenómeno extraño e interesante en las Escrituras. Ciertos números se usan tan extensamente que parecen ser propuestos como idioma en sí mismos. Tienden a transmitir mensajes a los lectores. Por ejemplo el número siete. El siete está presente en toda la Biblia. Desde la creación hasta el final vemos el siete. Por ejemplo en el Génesis el siete aparece en la misma creación, el cuerpo del Apocalipsis consta de siete iglesias, los siete sellos, las siete trompetas y con interludios y explicaciones. La verdad es que abundan los septetos (grupos de siete) en su Revelación. Existen 17 septetos distintos mencionados por Juan. Algunos son: los 7 truenos, ojos, cuernos, diademas, reyes, montes, bienaventuranzas, cabezas, espíritus y muchos más.
Otros ejemplos de septetos bíblicos son, las siete veces que Naamán se lavó en un río para curar su lepra, siete colores en el arco iris y siete sacerdotes con siete trompetas durante siete días dieron vueltas alrededor de Jericó y en el séptimo día tocaron sus trompetas siete veces para derribar los muros de la ciudad.

LA PURIFICACION DEL SANTUARIO
La Biblia nos enseña que hay un templo en el cielo (Ap. 11:9; Heb. 8:1-2), del cual el santuario que Dios ordenó construir en el desierto es una copia, así como los sacrificios y servicios que se realizaban en él eran figuras, ilustraciones, de la obra de Cristo (Hebreos 8:5; 9:9. Una vez culminada su obra en la tierra, Cristo ascendió al cielo, donde continúa su obra por nosotros, como mediador ante el Padre (1 Timoteo 2:5. Hebreos 9:24. En el antiguo testamento, cuando el pecador quería conseguir perdón de sus pecados, traía un animal y lo sacrificaba en el altar, entonces el sacerdote ponía la sangre sobre los cuernos del altar (Levítico 4:30) y el pecador quedaba perdonado, pero quedaba un sangriento registro de sus pecados en los cuernos del altar. (Esto nos ayuda a comprender por qué se habla de libros de registros en los cielos Ej. Ap. 3:5; 20:12,15) Pero una vez al año, en el día de la expiación, el santuario era purificado de los pecados acumulados durante todo el año (Levítico 16:29-34. Este día era un día de juicio, en que el pueblo tenía que arrepentirse y afligirse por sus pecados Ho pena de ser cortado del pueblo (Levítico 23:27-29. De la misma manera que en el día de la expiación, el registro los pecados era quitado del santuario terrenal, el santuario celestial es purificado por la remoción definitiva del registro de los pecados que existen en los libros celestiales; pero antes de que se limpien definitivamente los registros, serán examinados, para determinar quién tienen derecho a entrar en su reino por el arrepentimiento y la fe en Cristo. Por lo tanto, la purificación del Santuario celestial implica una obra de investigación y juicio. Este juicio debe llevarse a cabo antes de la Segunda Venida de Cristo, ya que en esa ocasión Cristo vuelve "para recompensar a cada uno según sea su obra" (Ap. 22:12. Cuando en este juicio aparecen los nombres de los que han recibido el perdón de sus pecados por la fe en la sangre derramada de Cristo, sus pecados son eliminados del registro y se los considera dignos de vida eterna (Lucas 20:35).
El profeta Daniel revela la naturaleza de este juicio investigador, el cual se lleva a cabo mientras el poder apóstata simbolizado por el cuerno pequeño continúa su obra blasfema y perseguidora contra Dios y su pueblo en el mundo (Dan. 7:8, 20, 21, 25), se colocan tronos, y Dios preside en el juicio, frente a multitudes de testigos celestiales. Los libros son abiertos señalando el comienzo del proceso de juicio (Dan. 7:9-10. No es sino hasta después de este juicio, que el poder apóstata es destruido (Dan. 7:11. (No se debe confundir esta fase del juicio de Dios, con el juicio ejecutivo final, donde serán destruidos los pecadores.
LA FECHA DEL COMIENZO DEL JUICIO
En Apocalipsis 14:6-7 la iglesia es representada por un "ángel que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra" Como sabemos, la tarea de predicar el evangelio fue encomendada a la iglesia y no a los ángeles. El mensaje del ángel es: "Temed a Dios y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado".
El juicio investigador en el santuario celestial comenzó en el año 1844. ¿Cómo llegamos a esta fecha? Para ello debemos estudiar la profecía de Daniel. "Hasta 2300 tardes y mañanas, luego el Santuario será purificado" (Daniel 8:14) En Génesis 1:5 vemos que una tarde y mañana equivale a un día. Un día profético, ha sido interpretado bíblicamente como un año literal (Véase Ezequiel 4:6,7; Números 14:34), así que el santuario sería purificado después de 2300 años. Pero, ¿cuándo comienzan a contarse estos 2300 años? La clave para entender el capítulo 8 de Daniel, está en el capítulo 9. En el capítulo 8 el ángel Gabriel comienza a explicar la visión a Daniel, pero éste cae enfermo (8:27), y cuando el ángel se le aparece nuevamente le dice "entiende la visión" (9:23) Como no se menciona una nueva visión es lógico suponer que Gabriel retoma la explicación anterior, explicando lo único que no había explicado antes, es decir, el factor tiempo.
Gabriel habla de 70 semanas que están "determinadas" para los judíos y Jerusalén (Dan. 9:24) El verbo hebreo empleado es chathak y significa "cortar" o "dividir". Es decir que Gabriel le dice a Daniel que 490años (70 semanas de 7 años) serían cortados del período mayor de 2300 años. El punto de partida es "la salida de la orden para restaurar y edificar Jerusalén" (Dn. 9:25), la cual fue promulgada en el año 457 A.C. por Artajerjes. Los 490 años se cumplieron con asombrosa exactitud: "habrá siete semanas... y se volverá a edificar la plaza y el muro" esto se cumplió en el año 408 A.C., es decir, exactamente 49 años después del decreto de Artajerjes. "Después de sesenta y dos semanas (434 años más) se quitará la vida al Mesías, mas no por sí", esto nos lleva al año 27 DC. (Año 15 de Tiberio y 780 de Roma) que fue el año del bautismo de Jesús. A partir del bautismo de Jesús resta una semana de 7 años: "a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda" lo cual se cumplió 3 años y medio después, cuando Jesús fue crucificado y el velo del templo se rasgó, indicando así que ahora eran innecesarios los sacrificios que habían sido figura de Cristo. Tres años y medios más tarde, en el año 34 DC. Se acabó el tiempo separado especialmente para los judíos, cuando comenzó la predicación a los gentiles (Hechos 13:46.Los 490 años entonces, terminaron el año 34 de nuestra era, si restamos 490 años de los 2300, quedan 1810 años. Como esos 1810 años debían extenderse más allá del año 34 de nuestra era, llegan hasta el año 1844.Ya que el Santuario terrenal fue destruido en el año 70 de nuestra era, no cabe otra posibilidad que la de que el santuario a ser purificado, es el del templo del cielo (Hebreos 9:24) El ángel le dijo a Daniel que cerrara las palabras y sellara el libro hasta el tiempo del fin (Daniel 12:4. Por eso no fue sino hasta poco antes del comienzo de la purificación del santuario, que en diversas partes del mundo estudiosos de la Biblia descubrieron la fecha de cumplimiento de los 2300 días. En Norteamérica, fue Guillermo Miller, quien concluyendo equivocadamente que la purificación del santuario se refería a la segunda venida de Cristo, predicó el mensaje del advenimiento. Sin embargo, aunque pasó la fecha y Cristo no regresó a la tierra, un grupo de creyentes siguieron estudiando las escrituras y descubrieron que la purificación del santuario era el juicio investigador que comenzó en el cielo.
El apóstol Juan vio en el templo del cielo: el candelabro (compare Ap. 4:2,5 con Ex. 25:37 ), el altar (comp. Ap. 8:3 con Ex. 30:1-3), el incienso (comp. Ap. 8:34 con Ex. 30:7-8) y el arca del pacto (comp. Ap. 11:19 con Ex. 26:33.
El valor de la sangre de Jesús

Mel Gibson realizó un film sobre la pasión de Jesús, que despertó en el mundo curiosidad y también críticas; esto provocó una masiva concurrencia a las salas de cine. Muchos fueron los que objetaron su crudeza por la cantidad de sangre que se veía. Pensando en el odio y la saña de los religiosos de la Nación de Israel, y la crueldad de los romanos, no es de extrañar lo que se mostró en la película, e inclusive puede haber sido peor.

Si muchos de los críticos conocieran el ritual Levítico de Israel, bajo el pacto de la ley de Moisés, donde diariamente se derramaba mucha sangre de animales, que ofrecían por sus pecados, ¿Qué dirían al ver tanta sangre? Había sangre en el atrio y en el tabernáculo. En el lugar Santo, se rociaba permanentemente sobre el cortinado y los muebles; había sangre por todos lados.

Está escrito en ley de Dios: “Sin derramamiento de sangre no se hace remisión de pecados”

La presencia de Jesús puso fin a todos estos sacrificios, por su ineficacia; “Porque la ley… nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan…Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados; porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados”. Hebreos 10:1-4.

La sangre preciosa de Jesucristo, no bastaba que corriera por sus venas, sino que tenía que ser derramada sobre el altar, para la redención de los pecadores. “…fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación”. 1Pedro 1:18-19.

Jesús el Cristo vino al mundo, hizo prodigios, maravillas y milagros, pero lo fundamental de su presencia en el mundo, fue su muerte,

para esto vino; nosotros nacemos para vivir, y morimos por ser pecadores, El nació para morir, y hacerlo en muestro lugar. “Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos…” He. 9:27-28. La sangre de Cristo fue el precio de nuestra redención. Dios ha tenido la iniciativa y realizó una obra muy grande a través de su Hijo. “Ahora manda a todos los hombres en todo lugar,

que se arrepientan”. Hechos 17:30. Si obedecemos y con un corazón arrepentido, confesamos nuestros pecados a Dios, pidiéndole perdón, no solo nos perdonará, sino que la Sangre de Cristo cumple otra función: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”. 1Jn. 1:9.

Una cosa es ser perdonado y otra ser limpiado, ¿Qué limpia la Sangre de Cristo? La conciencia, y lo hace completamente de todo pecado; ésta que nos acusa permanentemente, la Sangre del Señor tiene la virtud de borrar todo lo pasado. ¡Bendito sea el Nombre de Nuestro Dios! Dice la Biblia:

“¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?”. Hebreos 9:14.

El rey David compungido por su pecado, escribió el salmo 51; transcribo parte del mismo, y espero que hagas tuya esta oración y tu vida será otra.

“Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mis rebeliones, Y renueva un espíritu recto dentro de mí…”. Salmo 51 Un poeta cristiano escribió:

¡Alabado el gran manantial Que de sangre Dios nos mostró! ¡Alabado el Rey que murió; Su pasión nos libra del mal! Lejos del redil de mi dueño Vime pecador, perdido y vil; El Cordero sangre vertió; Me limpia solo este raudal. Sé que sólo así me emblanqueceré; Lávame en tu sangre, Jesús, Y nívea blancura tendré.

Que Dios te guíe a orar como el Rey David, y expresar las palabras del poeta, entonces experimentarás una Paz que sobre pasa todo entendimiento.


EL AGUA DASANI



EL AGUA DASANI FUE EXPULSADA DEL MERCADO BRITÁNICO. DASANI, el agua de Coca Cola que fue presentada en el mercado hispanoamericano en el 2005,la compañía debió retirar en 2004 unas 500.000 botellas del líquido en Gran Bretaña luego que las autoridades de ese país confirmaron que la bebida contenía bromato, un químico cancerígeno, en cantidades que duplicaban lo permitido por la ley. La noticia provocó en Gran Bretaña un impacto social y mediático impresionante. La bebida había sido lanzada hacía dos meses. A comienzos de marzo de 2004 Dasani ya había caído en desgracia y dejó de ser comercializada. Un artículo del diario británico The Independent había denunciado que la bebida era simplemente agua del grifo proveniente del río Támesis, que la planta de Coca Cola en Sidcup, ciudad situada al sureste de Inglaterra, se dedicaba a procesar, embotellar y vender La bebida que Coca Cola comercializaba como agua embotellada "pura" no era sacada de manantiales ni de ninguna otra fuente natural, sino simplemente de la canilla. Esa denuncia ya había sido bastante, pero lo peor llegó dos semanas después.

El 19 de marzo de 2004 Coca-Cola comenzó a retirar voluntariamente medio millón de botellas de DASANI de Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte, luego de confirmar que la bebida tenía el doble de BROMATO de lo permitido. DASANI contenía sustancias cancerígenas y era especialmente peligrosa si era bebida en grandes cantidades.

Los planes de Coca-Cola para expandirse a otros países europeos fueron cancelados. Pero las malas noticias para la gran multinacional no cesaron ahí.

Según publicó el diario británico The Guardian en su edición del 20 de marzo de 2004,la Inspección de Agua Potable, organismo que regula el suministro de agua pública en Inglaterra y Gales, confirmó que había chequeado el agua que del Támesis llegaba a la fábrica de Coca-Cola en Sidcup y no tenía bromato. Todo quedó claro: el peligroso químico se generaba en alguna parte del proceso de tratamiento que Coca Cola le realizaba al agua en su planta procesadora.

The Guardian explicó a sus lectores el accionar de Coca-Cola para crear DASANI: "Sería algo así: tome agua del río Támesis de la canilla en su fábrica en Sidcup; sométala a un proceso de purificación, denomínela 'pura' (...); agregue un poco de cloruro de calcio que contenga bromuro, para darle el 'sabor'; luego bombee OZONO, OXIDANDO EL BROMURO, lo cual no es un problema, convirtiéndolo en BROMATO, que sí lo es. Por último, envíe botellas de agua a los comercios que contengan hasta el doble del límite legal de bromato (10 microgramos por litro). Además de Gran Bretaña, DASANI había sido lanzada en 1999 en Estados Unidos y un año después en Canadá. En América del Sur está en Brasil desde 2003, en Colombia y Chile desde 2005, y en Argentina y Uruguay desde comienzos de este año, entre otros países.
La respuesta de la compañía al desastroso desenlace del agua DASANI en Inglaterra fue proseguir con sus planes en Latinoamérica para comercializar su agua DASANI, dado el poco control técnico de los organismos estatales de dichos países sobre los procesos internos de las grandes compañías.

Lo preocupante es que los análisis que se realizan no arrojan valores de bromato en pequeñas cantidades. Esto es debido a que el análisis de los valores del bromato requiere de un sofisticado procedimiento de cromatografía mediante espectrómetros de plasma y masa, procedimiento caro y no disponible en todos los países.

El efecto cancerígeno del Bromato de Potasio fue reconocido por la Agencia Internacional de Investigación para el Cáncer. Tanto la Oficina Mundial de la Salud como la FAO declararon a ese aditivo mineral (Bromato) como "genotóxico carcinogénico" asociado al cáncer. Es decir, el Bromato de Potasio, que es un poderoso oxidante, muy peligroso de manipular pues puede inflamarse, produce cáncer y en consecuencia fue prohibido en la mayoría de países, donde los gobiernos protegen a su población como es el caso de Inglaterra.

El Bromato de Potasio se prohibió porque se comprobó en laboratorio que tiene acción nefrotóxica, carcinogénica y mutagénica. Pero la prohibición de su uso se debe a dos razones complementarias. Una es la acción de corto plazo, que puede ocasionar intoxicaciones graves por sobredosis, incluso causando la muerte y la otra es una acción de largo plazo y que puede causar daños renales irreversibles, cáncer y mutaciones genéticas. Lo más grave de estas acciones de largo plazo, es que son acumulativas, es decir el Bromato de Potasio se queda en nuestros cuerpos acumulándose, sin que pueda ser eliminado.

Una intoxicación con ese aditivo afecta al sistema nervioso periférico, ocasionando serias polineuritis dolores intensos en los miembros, las piernas, los brazos, y aun imposibilidad de caminar. También perjudica al nervio auditivo, de manera que ocasiona desde "severas hipoacucias hasta la sordera definitiva". Son especialmente sensibles a estos efectos los niños intoxicados. Finalmente, el bromato ocasiona graves lesiones a nivel de los riñones.

EL NEGOCIO DEL AGUA EMBOTELLADA

En este momento el sector de agua embotellada es uno de los que más rápidamente está creciendo en todo el mundo. Las fábricas de refrescos en general toman agua del mismo sistema al que accede el público, sea municipal u otro, y en muchos casos, por ejemplo Coca Cola, mediante un proceso el agua es tratada con químicos, luego se le agrega un 'paquete' de minerales y al resultado le llama 'agua mineral'. Con esto aumentan el precio del agua de cañería unas 1.100 veces y la venden embotellada. En muchos países la gente está resistiendo a este sistema, al que se ha definido como "el agua para los ricos".

Lo novedoso, es que para darle sabor al agua extraída del grifo o cañería y competir con el mercado de las aguas de manantiales o fuentes naturales le agregan sustancias que en el proceso se convierten en nocivas para la salud. La compañía Coca-Cola guarda total silencio ante requerimientos periodísticos sobre el tema, pues ante consultas telefónicas o vía e-mails la compañía no atiende demostrando una falta total de relaciones públicas con los medios por esta cuestión y ni siquiera piensa salir a la palestra pública para contar la historia de DASANI en Gran Bretaña o precisar el proceso para crear DASANI.

1: Parte Histórica

Muchos cristianos de hoy, sin instrucción en la Palabra, y sin experiencia en la verdadera vida del Espíritu, anhelan un conocimiento más pleno de Cristo y una experiencia más real de su poder. Es a éstos a quienes Satanás se dirige con este falso Pentecostalismo que pretende manifestar la vida que falta en las iglesias, pero no presenta más que una falsificación emocional de la presencia y obra del Espíritu Santo.

Los que defienden este movimiento sostienen que son bautizados por el Espíritu Santo y que la evidencia que sigue a este bautismo es la recepción del don de lenguas. Esto no tiene ningún fundamento Bíblico.

Ya que el hablar en lenguas y los mensajes proféticos implican lo sobrenatural y están siendo usados como evidencia para identificar la obra del Espíritu Santo, vamos poner nuestra atención en algunos principios básicos en la Biblia acerca del verdadero don de lenguas.

Hechos 2

Comenzaremos ahora a estudiar el libro de Hechos. En este libro veremos tres capítulos, a saber: Hechos 2, Hechos 10 y Hechos 19. En esta primera parte, nos limitaremos a estudiar Hechos 2.

Es conveniente recordar, que el libro de Hechos fue escrito por Lucas, entre los años 60 y 67 de nuestra era. Probablemente fue escrito en el año 62 d.C. Veamos el siguiente comentario del Dr. Russell Norman Champlin "No obstante, el libro de Hechos no encierre una historia completa de todo el movimiento cristiano del primer siglo de nuestra era, por cuanto cubre tan solamente un periodo de tres décadas, esto es, de cerca de 33 a cerca de 63 d.C.”

Por otro lado, se concentra sobre todo en los hechos de apenas dos de los apóstoles de Cristo: Pedro y Pablo. Cerca de la mitad del volumen del libro se dedica a las actividades de Pablo, un tercio a las actividades de Pedro, y más o menos un sexto a los otros líderes cristianos primitivos de menor envergadura." (El Nuevo Testamento Interpretado versículo por versículo, Vol. 3, página 1).

Esto significa que, el libro de Hechos, fue escrito aproximadamente 30 años después que Jesucristo había subido al Cielo, para comenzar su obra mediadora en el Santuario celestial. Comencemos ahora nuestro estudio con el versículo 2: "Al cumplirse el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar".

Me gustaría levantar dos problemas en este versículo: ¿Con qué sentido Lucas está usando la palabra "todos" y "mismo lugar"? Tal vez sería bueno recordar, que las siguientes versiones usan las palabras arriba expuestas:

1.- Almeida Revista y Actualizada
2.- Almeida Revista y Corregida
3.- La Biblia de Jerusalén
4.- Antonio Pereira de Figueiredo ("en un mismo lugar")
5.- Casiodoro de Reina ("todos unánimes juntos")
6.- King James Version ("todos en armonía en un lugar")
7.- Versión Martin Lutero ("todos juntos en un lugar")

Los críticos están divididos en cuanto al significado exacto de la palabra "todos". Unos dicen que se refiere a los doce apóstoles. Otros dicen que se refiere a los 120 (vea Hechos 1:15). A través de la Biblia, es imposible determinar con absoluta certeza, a quién se está refiriendo Lucas al usar la palabra "todos". Con ayuda del Espíritu de Profecía, esta duda puede ser solucionada. Lea ahora usted los versículos 2 y 3. Leamos juntos ahora el versículo 4: "Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y pasaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía que hablasen".
Nuevamente es usada la palabra "todos". Pero vamos a dejar eso para más tarde. Ahora veamos una pregunta interesante: ¿Se trata aquí del don de "oír" o del don de "hablar"?

Por Don de oír, debemos entender que una persona habla en una lengua, y usted entiende en su propia lengua materna. Por ejemplo: alguien está hablando para usted en alemán, pero usted está escuchando en español. Y por don de hablar, debemos entender que alguien habla para usted en español, y usted entiende en español; pero aquel que está hablando en español para usted, nunca aprendió a hablar esa lengua antes. ¿Cuál de los dos fenómenos fue el que sucedió en ese Pentecostés? ¿O será que ellos hablaron en una lengua que nadie conocía? Ese sería el caso de hablar en una lengua extraña, como creen los Pentecostales y Carismáticos. Este hecho también es conocido como lengua "extática". Esta palabra deriva de la palabra "éxtasis" que quiere decir: arrebatamiento íntimo, arrobo, encanto, admiración de cosas sobrenaturales, pasmo, asombro (Diccionario Aurelio, página 601). Es por esa razón que las lenguas habladas por los Pentecostales, también son conocidas como "lenguas extáticas". ¿Será que fue este tipo de lenguas las que fueron habladas en el Pentecostés hace casi dos mil años atrás?

El versículo 4 dice que "todos... pasaron a hablar en otras lenguas". Si hubiese sido una lengua extática o "lengua extraña" como creen los Pentecostales, ¿por qué la Biblia dice que todos pasaron a hablar en otras lenguas? Vamos a entender la palabra "todos" como refiriéndose a los doce apóstoles. Si hubiese sido una lengua extraña, ¿qué necesidad habría de que los doce hablasen al mismo tiempo la misma lengua? ¡Esto ciertamente habría creado una gran confusión! Pero la Biblia dice que los apóstoles hablaron en otras lenguas. Aquí está en el plural. O sea, varias lenguas diferentes fueron habladas al mismo tiempo. Todas las versiones arriba citadas colocan la palabra en el plural. Vea aun cómo la Biblia Viva coloca el versículo 4: "Todos los presentes quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en lenguas que no conocían, porque el Espíritu Santo les dio a ellos esta capacidad".

¡Esta versión de la Biblia está diciendo que los apóstoles pasaron a hablar lenguas que antes no conocían, pero que los oyentes conocían perfectamente! Veamos entonces qué tipos de oyentes estaban presentes en aquel memorable Pentecostés. Comencemos entonces por el versículo 5: "Estaban habitando en Jerusalén judíos, hombres piadosos, de todas las naciones debajo del Cielo".

Existían tres fiestas, a las cuales los judíos no podían faltar: la Pascua, el Pentecostés y el Día de la Expiación. Por lo tanto, no es de extrañarse que estuviesen en Jerusalén "todas las naciones debajo del Cielo". Ciertamente también había muchas personas que hablaban lenguas diferentes, aun cuando eran judíos. Ciertamente había personas que hablaban hebraico, aramaico, griego y latín. Esta última era la lengua oficial del Imperio Romano. Y aun muchos dialectos entre los propios judíos, y principalmente entre los habitantes de otras naciones, que no eran judíos. ¿Y quiénes eran esos otros? Leamos los versículos 9 hasta el 11: "Partos, medos y elamitas y los naturales de la Mesopotamia, Judea, Capadocia, Ponto y Asia; de la Frigia y de la Panfília, de Egipto y de las regiones de la Libia en las inmediaciones de Cirene, y Romanos que aquí residen, tanto judíos como prosélitos, cretenses y árabes".

Podemos ver claramente que había una mezcla muy grande de pueblos, y por lo tanto, también de lenguas (idiomas). La Biblia menciona por lo menos 15 pueblos diferentes. Había personas hasta de Egipto. También habían romanos (que hablaban latín), y aun prosélitos. Un prosélito era un gentío que se había convertido al judaísmo, pero que no necesariamente tenía que saber hablar hebraico. Percibimos así, que existía una gran necesidad de que surgiese alguna manera, para que todos pudiesen entender lo que Dios quería trasmitirles, sin que hubiese confusión total, y al mismo tiempo, que todos pudiesen entender claramente el mensaje divino.

Vamos a volver un poquito a nuestro problema de "oír" y de "hablar". Leamos entonces el versículo 7: "Estaban, pues, atónitos, y se admiraban, diciendo: ¡Ved! ¿No son, acaso, galileos todos esos que allí están hablando?"

Si el milagro fuese "oír", la congregación no debería haber quedado "atónita" y ni "admirados". Si el milagro hubiese sido "oír", quienes deberían haber quedado atónitos y admirados serían los apóstoles. Pero no fue esto lo que sucedió. Fue exactamente lo contrario. Fueron los oyentes que quedaron admirados. ¿Y por qué quedaron atónitos y admirados?

La respuesta está en el propio versículo 7: los oyentes comienzan a preguntarse: "¿No son, por acaso, galileos todos esos que allí están hablando?" En otras palabras, los oyentes están diciendo: ¿Pero qué está sucediendo aquí? ¡Yo conozco esos galileos! Ellos nunca fueron a la escuela, nunca estudiaron, ¿y ahora están hablando perfectamente mi propia lengua materna? ¿Cómo puede eso ser posible?

Si usted aun tiene dudas, de que los apóstoles estaban hablando una lengua conocida para la congregación, entonces leamos el versículo 8: "¿Y cómo los oímos hablar, cada uno, en nuestra propia lengua materna?"

Queda evidente aquí, que los apóstoles no hablaron una lengua extática, o una lengua de ángel como creen también los Pentecostales, sino que hablaron claramente una lengua conocida, un idioma conocido. Este fue el milagro operado por el Espíritu Santo. El problema existente era de comunicación para predicar el evangelio a "todas las naciones debajo del Cielo".

Y si usted aun tiene dudas, vamos a leer entonces el versículo 11: "...; ¿cómo los oímos hablar en nuestras propias lenguas las grandezas de Dios?"
¿Cómo podría la congregación entender que los apóstoles estaban hablando a respecto de las "grandezas de Dios", si nadie estuviese entendiendo inmediatamente lo que los apóstoles estaban hablando?

La Biblia no menciona absolutamente nada al respecto de intérpretes en este capítulo. Esto va a ser analizado más a fondo en 1 Corintios. 14, y ahí vamos a entender cuál era la razón para que Pablo solicitase la presencia de un intérprete. Leamos aún, en esta primera parte, los versículos 12 y 13: "Todos, atónitos y perplejos, se interpelaban unos a los otros: ¿qué quiere decir esto? Otros, sin embargo, burlándose, decían: ¡están embriagados!".

Este es más un refuerzo para que no vengamos a entender que era el milagro de "oír", y sí, el milagro de "hablar". Podemos ahora entender que, a medida que los apóstoles comenzaron a hablar en los idiomas de las personas allí presentes, los oyentes se fueron agrupando inmediatamente, de acuerdo con la lengua que les era entendible, o como dice la Biblia, "en su propia lengua". Es por causa de este fenómeno de agrupamiento, que la Biblia usa la expresión "se juntó la multitud, que se poseyó de perplejidad" (versículo 6). ¿Qué necesidad habría de "juntarse" si cada uno estuviese entendiendo su lengua en su propio oído? O sea, ¿si fuese el milagro de "oír"?

Y había aún otros oyentes en la congregación, que, entendiendo lo que estaba aconteciendo, y no queriendo que el mensaje fuese entendido por todos los presentes, exclamaron: "están embriagados". Ciertamente estos eran fariseos. De los mismos fariseos que 50 días antes, habían mandado matar Jesucristo, porque no concordaban con sus enseñanzas. Y ahora estaban los mismos apóstoles que habían aprendido con Jesús, hablando para la congregación, predicando el Evangelio de la Salvación, ¡y eso ciertamente no era del agrado de esos fariseos!

Pedro, percibiendo la situación, hace su inolvidable sermón para toda la congregación, pero especialmente para esos fariseos. Lea atentamente el tremendo sermón de Pedro, desde el versículo 14 hasta el versículo 36. ¡Qué extraordinario sermón en defensa de Cristo Jesús y de Sus verdades!
Note que este discurso de Pedro, es una respuesta inmediata a aquello que los fariseos dijeron en el versículo 13: "están embriagados". Note también lo que Pedro dice en el versículo 15: "Estos hombres no están embriagados, como estáis pensando...".

Vamos a analizar ahora algo importante, que está en el versículo 14: "Entonces se levantó Pedro, con los once; y, levantando la voz, los advirtió en estos términos:". Y a seguir viene el extraordinario sermón de Pedro. Pero el versículo dice que Pedro "se levantó con los once". ¿Qué está sucediendo ahora? Del versículo 1 al 13, la Biblia no nos informa lo que estaba siendo dicho para la congregación. Apenas dice que "todos pasaron a hablar en otras lenguas"; pero no nos es dicho lo que los apóstoles estaban diciendo.

A partir del versículo 14, la situación tiene un drástico cambio; ahora Pedro va a hablar en hebraico para esos fariseos, y los otros once van a traducir inmediatamente su sermón, para las otras lenguas allí representadas. Por eso la Biblia dice: "se levantó Pedro con los once". ¿Y será que toda la congregación entendió el sermón de Pedro? Leamos entonces el versículo 37: "oyendo ellos estas cosas, se les compungió el corazón y le preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles: ¿Qué haremos, hermanos?". Es imposible que corazones sean compungidos, si esos mismos corazones no consiguieron entender nada de lo que Pedro había dicho. Y es más imposible aún, que esos mismos corazones, o personas, vengan después de no entender nada, a preguntar afligidos: ¿qué haremos hermanos?

Este es el verdadero Don de Lenguas ¡Todos entendieron inmediatamente! ¡Es para salvar personas que el Espíritu Santo dio el Don de Lenguas! Si usted aun no cree, entonces vamos a leer el extraordinario apelación que Pedro hace, como respuesta a la pregunta de la congregación, en el versículo 38: "Les respondió Pedro: arrepentíos, y cada uno de vosotros sea bautizado en nombre de Jesucristo para remisión de vuestros pecados, y recibiréis el Don del Espíritu Santo".

Aquí Pedro no dice que ellos deberían hablar lenguas después de ser bautizados en el nombre de Jesucristo. Sin embargo, Pedro dijo algo extremamente importante: "arrepentíos". Es esto lo que toda criatura precisa: entrega total a cristo. No es hablar lenguas extáticas, sino una entrega voluntaria a Cristo, para que entonces el Espíritu Santo pueda transformar esas mismas personas en hijos e hijas de Dios. Y en el versículo 41 leemos aun: "Entonces los que le aceptaron la palabra fueron bautizados, habiendo un aumento en aquel día de casi tres mil personas".

¿Fue este un bautismo sin el Espíritu Santo? cuando el corazón está "compungido", y cuando la persona acepta genuinamente "arrepentirse", entonces es evidente que el Espíritu Santo está realmente actuando poderosamente en esa persona. ¡Y el versículo 41 no dice absolutamente nada al respecto de esos nuevos conversos, respecto a si ellos hablaron en lenguas!

Ellos ciertamente recibieron el bautismo en el Espíritu Santo, pero no hablaron lenguas, y menos aun lenguas extáticas. La Biblia dice que en aquel día hubo un "aumento" de casi 3.000 personas. La Biblia no dice que hubo un semi-aumento de personas.

Y para concluir este lindo capítulo 2 del libro de Hechos, leamos desde es el versículo 42 hasta el versículo 47. Vea en esos versículos, si esos recién bautizados estaban realmente convertidos o no. Analice las obras de ellos y las alabanzas que ellos presentaban a Dios.

Al final del versículo 47 dice aun: "En cuanto eso, les añadía el Señor, día a día, los que iban siendo salvos". Si el propio Señor iba añadiendo a su iglesia, los que iban siendo salvos, y no dice en parte alguna que esos salvos habían hablado lenguas, como evidencia de su salvación, entonces podemos concluir que el hecho de hablar lenguas extáticas no es evidencia de haber sido bautizados en el Espíritu Santo.

Resumiendo entonces, podemos entender ahora perfectamente, qué es lo que sucedió en aquel extraordinario Pentecostés: fue que los discípulos hablaron las lenguas de naciones, idiomas que no era el de ellos, de una forma sobrenatural, ¡sin ellos haber estudiado esos idiomas antes de aquella ocasión! Y todo esto sucedió en cumplimiento a la profecía de Joel 2:28-29. Y los que tenían correcto conocimiento de esta profecía, acabaron aceptando el sermón de Pedro, que fue traducido simultáneamente del hebraico para los otros idiomas presentes en esta ocasión. Lea de nuevo el versículo 41, donde dice que ellos aceptaron. Y aceptaron porque esta era la voluntad de Dios, y justamente por eso el Espíritu Santo estaba dando, u otorgando, ese Don a los apóstoles.

El verdadero Don de Lenguas tiene fines evangelísticos. Fue dado por Dios, para que su voluntad y Su verdad pudiesen ser entendidas por los seres humanos, y no para hacer demostraciones de "santidad" dentro de una iglesia cualquiera.

Antes de pasar a estudiar algunos párrafos del Espíritu de Profecía, me gustaría destacar que todas las personas que estaban presentes en aquel Pentecostés, no estaban allí para asistir o escuchar a los apóstoles hablar en otras lenguas, sino que estaban allí por causa de la fiesta del Pentecostés. Recordemos una vez más, que existían tres fiestas a las cuales un judío no podía faltar: Pascua, Pentecostés y Día de la Expiación. Los que allí estaban, ni siquiera imaginaban que en ese Pentecostés iría a suceder ese milagro extraordinario, que los apóstoles hablaran en lenguas de naciones, movidos por el poder del Espíritu Santo. Por eso mismo es que ellos quedaron al comienzo atónitos y perplejos.

Y ahora analicemos lo que significó aquel Pentecostés, en el plano general de la Redención de Dios para con el hombre. ¿Por qué ese Pentecostés fue tan especial? ¿Qué acontecimiento especial estaba teniendo lugar en el mismo momento en el Cielo? Leamos con calma los versículos 32 y 33: "A este Jesús Dios resucitó, de lo que todos nosotros somos testigos. Exaltado, pues, a la diestra de Dios, habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, derramó esto que véis y oís".

¿Por qué fue derramado el Espíritu Santo de una manera tan extraordinaria en aquél Pentecostés? ¿Por qué no sucedió el mismo milagro en otros Pentecostés? Al final, ¡cada año había un Pentecostés!

¿Cuál es el significado de la palabra Pentecostés? Ella significa "cincuenta días después” de la Pascua. Jesús celebró la Santa Cena en lo que hoy es conocido como Semana Santa. El fue crucificado el viernes. Al día siguiente, por lo tanto en el sábado, sería celebrada la Pascua. Vemos aquí un detalle importante: este sábado era un "gran Sábado", porque coincidió ser un Sábado Moral y un Sábado Ceremonial, en el mismo día. Juan expresa esto de la siguiente manera: "... pues era grande el día de aquél Sábado..." (Juan 19:31).

En el primer día de la semana (hoy conocido como domingo), Jesús resucitó y aun permaneció por 40 días enseñando a los apóstoles. Lea Hechos 1:1-5. En el versículo 5 Jesús dijo: "mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo, no mucho después de estos días". Y sucedió que 10 días después, el Espíritu Santo fue realmente derramado en los apóstoles, tal cual Jesús profetizara. Pero, ¿por qué sucedió todo esto en aquel Pentecostés? Hechos 2:33 tiene la respuesta: porque Jesús estaba siendo exaltado por Dios en el Cielo, o en otras palabras, en el Santuario Celestial, donde Él ahora pasaría a ser mediador del hombre delante de Dios. Esto está claramente expresado en Hebreos 9:24. A partir de ese instante Jesús se tornó nuestro Sumo Sacerdote, y es evidente que si Él es nuestro Sumo Sacerdote, entonces tiene que existir también un Santuario donde Él pueda desempeñar esa su nueva función, para poder así continuar intercediendo en favor de todo ser humano que lo acepte como su Señor y su salvador.

Leamos ahora un párrafo muy aclarador del Espíritu de Profecía: "La ascensión de Cristo al cielo fue la señal de que sus seguidores iban a recibir la bendición prometida. Habían de esperarla antes de empezar a hacer su obra. Cuando Cristo entró por los portales celestiales, fue entronizado en medio de la adoración de los ángeles. Tan pronto como esta ceremonia hubo terminado, el Espíritu Santo descendió sobre los discípulos en abundantes raudales, y Cristo fue de veras glorificado con la misma gloria que había tenido con el Padre, desde toda la eternidad. El derramamiento pentecostal era la comunicación del Cielo de que el Redentor había iniciado su ministerio celestial. De acuerdo con su promesa, había enviado el Espíritu Santo del cielo a sus seguidores como prueba de que, como sacerdote y rey, había recibido toda autoridad en el cielo y en la tierra, y era el Ungido sobre su pueblo.
"Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, que se asentó sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen." El Espíritu Santo, asumiendo la forma de lenguas de fuego, descansó sobre los que estaban congregados. Esto era un emblema del don entonces concedido a los discípulos, que los habilitaba para hablar con facilidad idiomas antes desconocidos para ellos. La apariencia de fuego significaba el celo ferviente con que los apóstoles iban a trabajar, y el poder que iba a acompañar su obra.

"Moraban entonces en Jerusalén Judíos, varones religiosos, de todas las naciones debajo del cielo". Durante la dispersión, los judíos habían sido esparcidos a casi todos los lugares del mundo habitado, y en su destierro habían aprendido a hablar varios idiomas. Muchos de estos judíos estaban en esta ocasión en Jerusalén, asistiendo a las festividades religiosas que se celebraban. Toda lengua conocida estaba representada por la multitud reunida. Esta diversidad de idiomas hubiera representado un gran obstáculo para la proclamación del Evangelio; por lo tanto Dios suplió de una manera milagrosa la deficiencia de los apóstoles. El Espíritu Santo hizo por ellos lo que los discípulos no hubieran podido llevar a cabo en todo el curso de su vida. Ellos podían ahora proclamar las verdades del Evangelio extensamente, pues hablaban con corrección los idiomas de aquellos por quienes trabajaban. Este don milagroso era una evidencia poderosa para el mundo de que la comisión de ellos llevaba el sello del cielo. Desde entonces en adelante, el habla de los discípulos fue pura, sencilla y correcta, ya hablaran en su idioma nativo o en idioma extranjero”. HAp: 31-33.

Este párrafo es extraordinariamente aclarador. Confirma plenamente lo que la Biblia enseña. Podemos ahora entender que el poder del Pentecostés es para todos, pero la manera como el se presentó no es para ser repetida. Aquél Pentecostés representó la coronación de Cristo Jesús en el Cielo, y esto no sucederá una segunda vez. Sin embargo el derramamiento del Espíritu Santo será dado por Dios nuevamente, en la Lluvia Tardía; pero ahora será para terminar su obra. En el Pentecostés el Espíritu Santo fue dado para comenzar su obra, y de aquí a poco será dado nuevamente para la iglesia remanente, para terminar la predicación del Evangelio Eterno, y entonces Jesús volverá, tal como está predicho en Mat. 24:14.
Algunos errores propiciados por la Babilonia espiritual

El abandono de la ley de Dios, en especial del cuarto mandamiento concerniente al sábado como día de reposo. En ningún lugar de las Sagradas Escrituras se menciona el domingo, o ningún otro día, como el día de reposo. Ver Exodo 20:8-11; Génesis 2:1-3; 5.Mateo 24:20.

La creencia de que el alma es incondicionalmente inmortal. La Biblia asegura que "el alma que pecare, esa morirá" (Ezequiel 18:20). Ver también Job 14:2; Eclesiastés 9:5-6, 10; Salmo 146:4.
La usurpación del lugar de Jesús como "solo Mediador entre Dios y los hombres" y por consiguiente de su función de sacerdote en el Santuario celestial (1 Timoteo 2:5). Ver Romanos 8:34; Hebreos 4:14-16; 7:22-28; 1 5. Juan 1:9-2.1.

La adoración de ídolos o la veneración de los santos como si fueran capaces de interceder eternamente por nosotros. La Biblia prohíbe la adoración de cualquier otro ser fuera de Dios. Ver Exodo 20:3-6; Levítico 19:4; Deuteronomio 27:15; 5. Mateo 4:10.

La negación de la plena divinidad y/o plena encarnación de Cristo. En Cristo habita la plenitud de la divinidad" (Colosenses 2:9). Ver 5. Juan 1:1-3; Filipenses 2:5-8; 1 5. Juan 4:2.

La negación o distorsión de la doctrina bíblica de la creación y de la función de Dios como Creador. Ver Génesis 1 y 2; 5. Juan 1:3; Hebreos 1:1-2; Apocalipsis 14:6-7.
Características de Babilonia

En esencia, los elementos distintivos de la Babilonia profética son: (1) La salvación por las obras humanas, aparte de Dios, (2) la rebeldía contra la voluntad de Dios, y (3) la capacidad de confundir y contaminar a todo el mundo con sus doctrinas espurias, que desconocen o tergiversan verdades de las Sagradas Escrituras. Cualquier manifestación de estos elementos de error y confusión puede considerarse como producto de la influencia babilónica. Bajo el nombre de religión también se presentan numerosas doctrinas sospechosamente paganas.

Están obteniendo popularidad la brujería, las ideas de la Nueva Era, y las antiguas religiones de los indios americanos y las culturas africanas. Existe un notable resurgimiento de la adoración de la naturaleza en la figura de una diosa llamada -entre otras cosas- Madre Tierra. Mientras que el Dios de la Biblia es trascendente, esta "diosa" se encuentra dentro de cada ser humano y en cada cosa de la naturaleza. En los Estados Unidos, comisiones de las iglesias presbiteriana, episcopal y metodista han recomendado a sus respectivas denominaciones que se acepten las relaciones entre homosexuales. Unido a estos fenómenos, religiones falsas están literalmente empobreciendo a sus adherentes por medio de pedidos continuos y exagerados de dinero.

¿Estamos presenciando un resurgimiento de Babilonia? Es cierto que las ruinas de la antiquísima metrópoli se están levantando lentamente, pero esta no es la Babilonia que nos preocupa más. La otra, la espiritual, es la que parece tomar nuevas fuerzas y arrastrar consigo a un número creciente de personas. La confrontación entre el bien y el mal recrudece, pero aún tenemos la oportunidad de escoger cuál ha de ser nuestra afinidad espiritual. ¿Seremos contaminados con el error que nos corrompe y aparta del Señor, o decidiremos salir de Babilonia y convertirnos en hijos de Dios y ciudadanos de la otra gran ciudad espiritual: la Nueva Jerusalén? El camino de Dios está trazado para nosotros en las Sagradas Escrituras. Toda otra senda puede conducirnos al fracaso y a la perdición eterna.

¿SALVACION POR OBRAS O POR FE?
Hay quienes enseñan que para alcanzar la salvación es necesario hacer ciertas obras: guardar los mandamientos, hacer oraciones y penitencias, donaciones, limosnas, peregrinaciones, etc. Otros en cambio afirman que como salvos por fe en Jesucristo, no es necesario hacer nada, no tiene ningún sentido guardar los 10 mandamientos, ni preocuparnos por hacer ninguna buena obra.

Si analizamos la Santa Biblia, ninguna de estas dos posiciones es correcta.
Veamos qué dicen las escrituras respecto a esto.

"Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe en Jesucristo... por cuanto por las obras de la ley nadie es justificado" Galatas 2:16"
Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque El justo por la fé vivirá" Gálatas 3:11"
Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo" Tito 3:5 "el Amado [Jesús] en quién tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia" Efesios 1:7"Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús. Concluímos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley" Romanos 3:24, 28
Hasta aquí parecería que las Escrituras le dan la razón al segundo grupo que afirma que una vez salvos por gracia no debemos cumplir la ley de Dios ni hacer buenas obras, pero el Apóstol Pablo en su carta a los romanos no detiene ahí su razonamiento, sino que continúa:

"¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley." Romanos 3:31"Porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados" Romanos 2:13

Para algunos esto podría parecer una contradicción: el mismo apóstol San Pablo, en la misma carta a los Romanos dice que "el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley" y también afirma que "los hacedores de la ley serán justificados".Sin embargo, Santiago aclara este punto:"Hermanos mios ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?... La fe si no tiene obras, es muerta en sí misma... El hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe" Santiago 2:14,17,24

Es un error creer que las buenas obras, o el guardar los mandamientos pueden salvar al ser humano. Tan solo la fe en Jesucristo, tan solo el sacrificio vicario de Cristo tiene el poder de salvar el alma, cuando por fe se acepta la gracia de Dios; y también es un error divorciar las obras de la fe. Las obras son el resultado natural de la salvación por fe, van de la mano, y no puede existir una sin la otra, de nada sirven las obras sin la fe salvadora en Cristo Jesús, sólo son obras vacías y sin valor, nadie puede alcanzar la salvación a través de ellas; por otra parte, de nada sirve la fe si no va acompañada de obras, es una "fe muerta". El verdadero creyente no guarda los mandamientos de Dios para alcanzar la salvación, no hace buenas obras para hacer méritos para entrar al cielo, guarda los mandamientos y hace obras porque ama a Dios y obedece sus mandamientos."Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviesemos en ellas." Efesios 2:8-9

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