22 de marzo de 2008
01 La 6ta Trompeta - Ahmed Nahr Wadi - Copyleft 2008
4 de marzo de 2008
El “Otro” Consolador
¿Cómo debemos entender las Escrituras?
“El lenguaje de la Biblia debe explicarse de acuerdo con su significado
manifiesto (obvio), a no ser que se trate de un símbolo o figura. Cristo prometió: "Si alguno quisiere hacer su voluntad [del Padre], conocerá de mi enseñanza, si es de Dios." (S. Juan 7: 17, Si los hombres quisieran tan sólo aceptar lo que la Biblia dice, y si no hubiera falsos maestros para alucinar y confundir las inteligencias, se realizaría una obra que alegraría a los ángeles y que traería al rebaño de Cristo a miles y miles de almas actualmente sumidas en el error.
Deberíamos ejercitar en el estudio de las Santas Escrituras todas las fuerzas del entendimiento y procurar comprender, hasta donde es posible a los mortales, las profundas enseñanzas de Dios; pero no debemos olvidar que la disposición del estudiante debe ser dócil y sumisa como la de un niño.
Las dificultades bíblicas no pueden ser resueltas por los mismos métodos que se emplean cuando se trata de problemas filosóficos. No deberíamos ponernos a estudiar la Biblia con esa confianza en nosotros mismos con la cual tantos abordan los dominios de la ciencia, sino en el espíritu de oración y dependencia filial hacia Dios y con un deseo sincero de conocer su voluntad. Debemos acercarnos con espíritu humilde y dócil para obtener conocimiento del gran YO SOY. De lo contrario vendrán ángeles malos a obscurecer nuestras mentes y a endurecer nuestros corazones al punto que la verdad ya no nos impresionará.
Más de una porción de las Sagradas Escrituras que los eruditos declaran ser un misterio o que estiman de poca importancia, está llena de consuelo e instrucción para el que estudió en la escuela de Cristo. Si muchos teólogos no comprenden mejor la Palabra de Dios, es por la sencilla razón de que cierran los ojos con respecto a unas verdades que no desean poner en práctica. La comprensión de las verdades bíblicas no depende tanto de la potencia intelectual aplicada a la investigación como de la sinceridad de propósitos y del ardiente anhelo de justicia que animan al estudiante.”
Pregunta:
¿Enseñó Jesús que el Espíritu Santo es uno diferente a Él cuándo Él prometió enviarnos a “otro” Consolador?
¿Por qué usted insiste que la palabra “otro” significa “otro” y no Jesucristo mismo?
Lea y siga este estudio con nosotros y entendamos las palabras en esta conversación que Cristo tuvo con sus discípulos.
Citemos el versículo en cuestión...
Juan 14:16 “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que
esté con vosotros para siempre”
¿Qué quiso decir Cristo cuando Él dijo “otro” Consolador? ¿Estaba hablando de otra persona?
Solo Él puede contestar a esta pregunta: Jesús explica lo que quiso decir
versículos después, y en este mismo capítulo Él revela a ese “otro” Consolador.
La palabra “consolador” viene de la palabra griega “parákletos” que es usado 5 veces en el Nuevo Testamento (Jn. 14:16, 26; 15:26; 16:7; 1 Jn. 2:1) Es traducido como “abogado, consolador, e intercesor”.
Recuerde: Consolador = "parákletos" = abogado e intercesor
Versículo 17 “el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque
no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.”
Vemos que Cristo les explica que el Consolador (parákletos) moraba con ellos, pero ya no estaría con ellos, sino en ellos.
Deténgase y piense en esta expresión: Cristo les está diciendo que el Consolador (parákletos) mora (convive) con ellos y estará en ellos.
“con”: Es una preposición que significa “al lado de, en compañía de”.
“en”: Es una preposición que significa “dentro de”.
Vea que no había un desconocido viviendo con ellos, los discípulos ni siquiera entendían a Dios el Padre, en Jn 14:8 Felipe le dice a Jesús: “muéstranos al Padre y nos basta”.
Usted piensa que el “otro” Consolador del cual Cristo esta hablando que vendría en el futuro, no podría ser Cristo mismo, porque en primer lugar todavía no había venido, y en segundo lugar era “otro” diferente a Cristo.
Pero el Maestro les dijo que ellos conocían al Consolador, porque moraba físicamente con ellos, y el Consolador (parákletos) que moraba con ellos era Jesús, ellos convivían a diario con el Maestro, lo conocían y lo amaban. Ahora Jesús les explica como sería la venida del Consolador (parákletos), y que ya no estaría con ellos, estaría en ellos, o sea dentro de ellos.
Ahora comparemos la primera parte del versículo de Jn. 14:17 con Jn.1:10,11
Juan 14:17 “el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis”
Juan 1:10,11 “En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.” “A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.”
Cuando Cristo estaba en forma física en el mundo, el mundo no lo recibió porque no lo conoció. Ahora que está en forma espiritual, el mundo no lo puede recibir porque no lo conoce.
Versículo 18 “No los dejaré huérfanos, vendré a vosotros”.
La palabra “huérfano” en griego es “orfanós”, significa “sin padre”. Si por medio del Hijo fuimos creados, entonces el Hijo de Dios es también nuestro Padre.
Este capítulo es maravilloso, Cristo no deja nada afuera y en cada palabra dicha nos revela algo.
“No los dejare huérfanos, vendré a vosotros” Vemos en el vs. 16 que Cristo comenzó hablando en tercera persona y ahora les habla en primera persona, “no los dejaré [sin Padre], vendré a vosotros”
¿Por qué entonces el Consolador era “otro”? “...y os dará otro consolador…”
La palabra que predomina en las mentes de las personas es “otro”, y así invalidan la explicación que Cristo mismo da en los versículos siguientes de lo que la palabra “otro” significa, pero no es el caso de sus discípulos que sí comprenden las palabras de Cristo.
- Parece extraño que Cristo hablara en tercera persona así como lo hizo en el camino a Emaús:
“¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?” Lucas 24:26
- Y que apareciera en “otra forma”: “Pero después apareció en otra forma a dos de ellos que iban de camino, yendo al campo” Marcos 16:12
Cuando Jesús se les apareció a ellos en “otra forma”, seguía siendo Él mismo y no otro.
Ya lo de arriba es suficiente evidencia pero veremos algunos ejemplos más.
1-En este ejemplo vamos a ver como Juan habla de sí mismo como “otro” en Juan 20:2-4,8 dice “Entonces corrió, y fue a Simón Pedro y al otro discípulo, aquel al que amaba Jesús, y les dijo: Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto. Y salieron Pedro y el otro discípulo, y fueron al sepulcro.
Corrían los dos juntos; pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro, y llegó primero al sepulcro.
Entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro; y vio, y creyó.”
2- Pablo habla en tercera persona, como si fuera “otro”
2 Cor. 12:2-6 “Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe), que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar. De tal hombre me gloriaré; pero de mí mismo en nada me gloriaré, sino en mis debilidades. Sin embargo, si quisiera gloriarme, no sería insensato, porque diría la verdad; pero lo dejo, para que nadie piense de mí más de lo que en mí ve, u oye de mí.”
3-En 1Sam. 10:6 leemos que el profeta Samuel le dice a Saúl: “Entonces el Espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder, y profetizarás con ellos, y serás mudado en otro hombre.”Aquí vemos que Saúl no se convertiría en “otro” hombre sino que sería el mismo lleno del Espíritu de Jehová.
Versículo 19 “Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero
vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis.”
Aquí les dice que por un tiempo el mundo ya no le vería más, hablando de una forma física, Cristo se iba al Padre y vendría en las nubes de los cielos por segunda vez y todo ojo lo verá (Ap.1:7)
“pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis.”
¿Cómo le verían sus discípulos? ¿Cómo se les manifestaría el Maestro? ¿Cómo se manifiesta a nosotros?
Los discípulos verían al Consolador porque Él viviría en ellos. Él ya no sería visto físicamente como cuando Él estaba con ellos en la tierra, se les manifestaría en forma espiritual.
Aquí Cristo habla a todos sus discípulos y nos promete que aunque el mundo no lo ve, nosotros le veremos, y porque Él vive, nosotros viviremos. Cristo es la Vida y si tenemos a Cristo tenemos la Vida.
Desde el momento que tú aceptas a Cristo en tu corazón como el Consolador, la Vida está en ti y nadie te la puede quitar, ni la muerte.
“Todos los que amen a Cristo serán amados por el Padre, y él se les manifestará. En todas sus emergencias y perplejidades tendrán el auxilio de Jesucristo.
Que Cristo se les manifestara y que al mismo tiempo fuera invisible para el mundo, era un misterio para los discípulos. No podían entender las palabras de Cristo en su sentido espiritual. Estaban pensando en una manifestación externa y visible. No podían entender el hecho de que podían gozar de la presencia de Cristo mientras éste fuera invisible para el mundo. No
podían entender el significado de una manifestación espiritual.”
Leamos con detenimiento a Juan 14:20
Versículo 20 “En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y
vosotros en mi, y yo en vosotros.”
Cristo muestra como es la verdadera unión. Pregúntese si en la Deidad
hubiera tres... ¿Cómo es que Cristo excluye a un tercero? y ¿Dónde entraría el tercero de la Deidad en esta unión?
El vs. dice así:
Cristo -----en----- su Padre
Nosotros-----en----- Cristo
Cristo -----en----- Nosotros
Aquí también claramente se excluye a un tercer miembro de la Deidad en la hermosa oración a su Padre donde Cristo ora por sus discípulos (Juan 17:20- 23)
Jn 17: 20 Más no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos,
Jn 17: 21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.
Jn 17:22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.
Jn 17:23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.
La unión en la Deidad es entre el Padre y su Hijo, y lo dijo en muchas otras oportunidades, Mt. 11:27, Jn. 6:57, Jn. 8:16, Jn. 10:15, y uno de los más claros Jn. 10:30 “Yo y el Padre uno somos”, y siempre deja afuera a una “tercera” persona en la Deidad.
Cristo nos habla hoy y explica la unidad perfecta que “en aquel día” sus
discípulos conocerán. Esta es la unidad de tres: El Padre—Cristo—Discípulos.
Versículo 21 “El que tiene mis mandamientos y los guarda, ese es el que me
ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré y me
manifestare a él”. Si amamos a Cristo, obedeceremos por amor, y sus mandamientos no son gravosos. ¿Por cuántos seremos amados? “será amado por mi Padre, y yo le amaré”.
“Y me manifestare a él” ¿quién es este que dice “me manifestare a él”?
Lo veremos en el siguiente versículo.
¿Entendieron los discípulos que el otro Consolador sería Cristo mismo?
Vamos a dejar a ellos que respondan:
Versículo 22 “Le dijo Judas (no el Iscariote): Señor, ¿cómo es que te
manifestarás a nosotros, y no al mundo?”.
Si estaban hablando con su Maestro entonces era Jesús el que se manifestaría a ellos.
Judas preguntó “¿cómo?” y no “¿quién?”. Vemos que Judas entendió claramente que sería su Maestro el que vendría a ellos, y no otro. Lo que Judas no entendía era en qué forma visible vendría a ellos e invisible para el mundo.
Versículo 23 “Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra
guardara; y mi Padre le amara, y vendremos a él, y haremos morada con él”.
¡Cuán importante es demostrar el amor a Cristo guardando sus mandamientos! Si amamos al Hijo, y guardamos su Palabra, el Padre nos amará. Si Cristo mora en nosotros, también el Padre morará en nosotros.
En el versículo 26 dice: “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el
Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.”
El Padre no es el Consolador = "parákletos" = abogado e intercesor. El Padre es el que envía al Consolador en nombre de Cristo. Gal 4:6 “Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: !!Abba, Padre!”
“Todo hijo de Dios leal tratará de conocer la verdad. Juan declaró la verdad tan claramente como para que un niño pudiera entenderla. "Si me amáis, guardad mis mandamientos; y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: al Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce". ¿Escogemos ser clasificados entre aquellos que no disciernen la verdad, que están tan cegados por el poder engañoso del enemigo que sus ojos no ven a Aquel
que es la expresa imagen de la persona del Padre?”
Además de todo lo dicho, preguntémonos...
¿Quién es nuestro único abogado (parákletos) para con el Padre?
Jesucristo el justo
“Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere
pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo”. 1Jn. 2:1
¿Quién es nuestro único mediador?
Jesucristo hombre.
“Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres,
Jesucristo hombre” 1Tim 2:5
¿Quién es el camino, la verdad y la vida?
“Yo soy” dijo Cristo.
“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por
mí.” Jn 14:6
¿Quién es nuestro único Señor?
El Señor Jesucristo
“para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él. 1Co 8:6
“Dios envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; éste es Señor de todos.. Hch 10:36
¿Quién es el Espíritu Santo?
El Señor Jesucristo es el Espíritu Santo
“Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay
libertad. 2Co 3:17
Por lo tanto...
Si el Señor es Jesucristo,
Y el Señor es el Espíritu...
¡El Espíritu Santo es Jesucristo!
Manuscript Releases 14 p. 23 “Estorbado por la humanidad Cristo no podía estar en cada lugar personalmente, por lo tanto para ventaja de ellos (los discípulos) Él debería abandonarlos para ir a Su Padre y enviar el Espíritu Santo para ser Su sucesor en la tierra. El Espíritu Santo es Él mismo desvestido de su personalidad humana e independiente de ella. Él se representaría a sí mismo como presente en todos los sitios por Su Espíritu Santo, como el Omnipresente.” 1Co 15:45 “Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el
postrer Adán, espíritu vivificante.”
El espíritu vivificante puede transformar el corazón pecador, en este versículo vemos que Cristo
después de su encarnación puede estar en nosotros en forma espiritual, con la particularidad especial de poder trabajar en nosotros. El amor a nuestro prójimo, cada sentimiento positivo, cada gesto de dulzura y bondad provienen de Cristo. La blasfemia contra el Espíritu Santo es el rechazo continuo al trabajo de Cristo en nosotros.
“Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni
en este siglo ni en el venidero”. Mat 12:31,32 Por nuestra propia justicia no podremos nunca llegar a Dios, para esto vino Cristo, vivió una vida
humana y venció y ahora nos imparte sus victorias a todos los que por la fe se lo pidan. “lo que es imposible para el hombre es posible para Dios”(Luc 18:27). Así que podemos decir confiadamente “El Señor es mi ayudador. No temeré lo que me pueda hacer el hombre” Heb 13:6 “Porque nosotros tenemos la mente de Cristo” 1Co 2:16 Entonces “en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá
separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro” Rom 8:37-39
Signs of the Times, 19 de Septiembre de 1895 "Jesús, nuestro Abogado, está
intercediendo ante el Trono de su Padre en nuestro beneficio y también esta
intercediendo con el pecador, diciendo: 'Volveos....por que moriréis?' [Ez. 33:11].
¿No ha hecho Dios por medio de Cristo todo lo posible para arrancarnos del engaño satánico?.... ¿No es El un Salvador resucitado, que vive siempre para hacer intercesión por nosotros? ¿No está continuamente haciendo su gran obra de expiación por medio de
la obra del Espíritu Santo en cada corazón?"
Efesios 2:18 "porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre."
Romanos 8:26, 27, 34 "Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.
¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros."
Isa 51:12, 22 "Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno? Así dijo Jehová tu Señor, y tu Dios, el cual aboga por su pueblo: He aquí he quitado de tu mano el cáliz de aturdimiento, los sedimentos del cáliz de mi ira; nunca más lo beberás."
Su Espíritu nos llama al arrepentimiento, y si lo dejamos entrar, Él trabajará
purificándonos y santificándonos. Cristo es nuestro Gran Sumo Sacerdote y
Consolador. ¿Quién mejor que Cristo que ha sido tentado en todo como nosotros, para socorrer a los que son tentados?
No impidas el trabajo que Cristo quiere hacer en ti o lo terminaras echando de tu vida. Comienza por reconocerlo. El Espíritu Santo es Cristo mismo y a través de Él podemos tener comunión con el Padre. Cristo es la puerta al Padre, el camino, la verdad y la vida, y fuera de Cristo no hay quien salve.
Gálatas 4:6-7 "Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo."
Ahmed Nahr Wadi Dr. En Teología
http://apocalipsis13.blogspot.com/ ahmedministerio@hotmail.com
1 de marzo de 2008
La última advertencia de Dios al mundo
Vivimos en un mundo angustiado. Millones se preguntan qué les reserva el porvenir. Presienten que algo catastrófico ha de ocurrir. Tal como lo anunció nuestro Señor, hay "angustia de gentes,... secándose los hombres a causa del temor y expectación de las cosas que sobrevendrán a la redondez de la tierra (San Lucas 21:25, 26). Y a esa presión exterior de los acontecimientos se agrega otra interior que viene de los conflictos del alma, de una conciencia a menudo culpable. Esto lleva a muchos a la desesperación. Darían lo que no tienen por recibir un alivio, por ver una señal u oír un mensaje de liberación.
Gracias a Dios ese mensaje existe. Es un mensaje de vida para este mundo amenazado de muerte.Dios revela sus secretos Por cierto, ese mensaje proviene de Dios. Y no podría ser de otra manera, pues la sabiduría humana es impotente para explicar la causa de los acontecimientos que se desarrollan con creciente rapidez.
Sólo la Palabra de Dios puede darnos la clave de una interpretación exacta de ellos. Y únicamente los que estudian con diligencia los Escritos Sagrados, en particular las profecías referentes a nuestra época, pueden comprender la situación actual y saber a ciencia cierta cuál será su desenlace. La Santa Biblia declara:
Porque no hará nada el Señor Jehová, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas (Amos 3:7).
En efecto, a través de la historia cada vez que los seres humanos pasaron por períodos especiales de crisis, Dios se les reveló por medio de mensajeros providenciales. Estos dieron un mensaje divino maravillosamente adecuado a las circunstancias críticas de esa época y anunciaron de antemano lo que iba a acontecer para que los hombres pudieran prepararse y así hacer frente a esa situación.Los mensajes de Dios en el pasado Cuando la maldad de los antediluvianos llegó a un nivel tal que provocó la ira de Dios y lo impulsó a destruir el mundo por medio del diluvio, el Todopoderoso envió a los hombres de esa época una amonestación por medio de Noé. Este mensajero escogido dio fielmente el mensaje que Dios le había encomendado, anunciando la calamidad que había de caer sobre los hombres. Al mismo tiempo reveló el único medio por el cual podían salvarse: el árca.
Y dijo Dios a Noé: El fin de toda carne ha venido delante de mí; porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos. He aquí que yo los destruiré con la tierra. Hazte un área de madera de gofer: harás aposentos en el área. . . Y yo, he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá. Mas estableceré mi pacto contigo y entrarás en el árca tú, y tus hijos y tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo (Génesis 6:13,14,17, 18).
Durante 120 años Noé anunció el mensaje de Dios en medio de la oposición y las burlas de su generación. Nadie se preparó para hacer frente a los acontecimientos que anunciaba. Cuando llegó el momento de la destrucción, el Señor llamó a los animales, que respondieron a su voz y entraron en el árca con Noé y su familia. La salvación estaba al alcance de todos, pero nadie quiso aceptarla. Lacónicamente el relato sagrado declara:
Y no conocieron hasta que vino el diluvio y llevó a todos (San Mateo 24:39).
Cuando sonó la hora para que el Señor Jesús viniera a la tierra, Juan el Bautista fue enviado por él con un mensaje destinado a iluminar a los hombres de su tiempo. Anunció la venida del Mesías, y les enseñó cómo debían prepararse para ir al encuentro de su Dios. ¡Felices los que escucharon ese mensaje divino y lo siguieron!
El cumplimiento inexorable de las profecías anunciadas para el pasado es una garantía de que habrán de cumplirse las que se refieren a nuestra época presente.
En efecto, en el capitulo 14 del libro de Apocalipsis, Dios señala con siglos de anticipación, tanto su mensajero para este tiempo como el mensaje que le ha encomendado dar a todos los seres humanos. Usa para ello el símbolo de tres ángeles que vuelan en medio del cielo mientras den sus mensajes. Al estudiarlos nos asombra ver cuán maravillosamente concuerdan con las circunstancias actuales, y de qué modo extraordinario llenan las necesidades espirituales del mundo en general, y de las de cada uno de nosotros en particular. Estudiemos, estimado alumno, el primero de estos mensajes, ya que los estrechos límites de esta lección no nos permiten por ahora entrar en los dos que le siguen.
El mensaje del primer ángel Veamos primeramente el mensaje del primer ángel:
Y vi otro ángel volar por en medio del cielo, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los que moran en la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo en alta voz: Temed a Dios, y dadle honra, porque la hora de su juicio es venida; y adorad a aquel que ha hecho el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas (Apocalipsis 14:ó, 7).
Es evidente que el ángel mencionado aquí es simbólico. Dios no manda a los ángeles a predicar el Evangelio. San Pedro, San Juan, San Pablo no eran ángeles, sino hombres. Esta porción del Apocalipsis se refiere a acontecimientos de los últimos días de la historia humana. Este ángel, y los dos que le siguen, no son literales, sino que simbolizan un movimiento, que, si bien es de origen divino, está compuesto ¡por seres humanos y dará estos mensajes al mundo justamente antes de la segunda venida de Cristo.
Existen actualmente muchas iglesias cristianas. ¿Cuál de ellas cumple con las especificaciones de esta profecía? Si logramos ubicarla estaremos sin duda en presencia de un movimiento genuinamente cristiano y, más aún, que actúa bajo la dirección de Dios y con su bendición, razón por la cual será más que conveniente prestar oídos a sus mensajes porque evidentemente son del cielo.El movimiento religioso que cumple la profecía La Voz de la Esperanza y su escuela Radio Postal creen sinceramente que el movimiento religioso que cumple esta profecía es el movimiento adventista. Pero antes de pasar a demostrarlo, deseamos dejar establecido que no predicamos a favor de una iglesia, sino que predicamos a Jesucristo. Las iglesias no salvan. Cristo es el Salvador. Las iglesias, en la medida en que se dejan dirigir por el Espíritu Santo, son instrumentos de mayor o menor eficacia que Dios emplea para la salvación de los hombres. Pero el Salvador es sólo el Señor Jesús. Resulta claro, sin embargo, tanto en sus características como en su plan de acción, que posee un sello divino que da una fuerza irresistible tanto a esa acción como a su mensaje. Eso es precisamente lo que ocurre con el movimiento adventista.
Dice el Apocalipsis:
Y vi otro ángel volar por en medio del cielo... (Apocalipsis 14:16).
El movimiento adventista vuela. Iniciado en 1844, hace poco más de cien años, se ha difundido con extraordinaria rapidez, y sus fieles se hallan en el 99% de todos los países del globo. El crecimiento sencillamente fantástico del adventismo es uno de los fenómenos más notables de la historia del cristianismo moderno.
El movimiento adventista vuela, además, por en medio del cielo. Llama la atención del mundo. Cada día más periódicos y revistas hablan de ese movimiento y de su obra, considerada admirable. Se han escrito varios libros acerca del mismo tema, verdaderos éxitos de librería, cuyos autores, notémoslo bien, no son adventistas.El evangelio eterno Volvamos a la Escritura:
...que tenía el evangelio eterno... (Apocalipsis 14:ó).
El movimiento adventista predica el Evangelio eterno, es decir, el mismo de siempre, puesto que no hay sino un plan de salvación. Predica el Evangelio de Jesús, ese hermoso, sublime y sencillo Evangelio que nos dice a las claras que somos pecadores pero que, a pesar de eso, Dios nos ama, y para librarnos del pecado, por amor a nosotros envió a su Hijo Jesucristo para que muriera por nosotros en nuestro lugar y para darnos su justicia inmaculada y su vida sin fin. Este es el Evangelio que todos debemos aceptar para que transforme con su poder nuestros corazones y podamos así hallarnos listos para el día de la venida del Señor Jesús.
Insistimos, el movimiento adventista predica el Evangelio eterno. Mientras una parte considerable de la cristiandad cae en el dispensacionalismo, es decir, en la creencia de que los hombres se salvan de distinta manera de acuerdo con la distinta dispensación-mosaica o cristiana-, el movimiento adventista enseña, basado en las Escrituras, que el plan establecido por Dios para la salvación de los pecadores es el mismo a través de los siglos y no ha variado nunca; en una palabra, es eterno.
También los resultados de la predicación del Evangelio son eternos: los redimidos vivirán eternamente en el reino de Cristo. Usted puede ser uno de ellos. Acepte al Señor Jesús como su Salvador personal, y el Evangelio tendrá resultados eternos en su propia vida.A todo el mundo Veamos cómo continúa Apocalipsis 14:6:
Para predicarlo a los que moran en la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo.
El adventismo predica el Evangelio a todo el mundo. En efecto, de acuerdo con las últimas estadísticas se halla extendido en el 99% de la superficie del planeta. Todos los creyentes están imbuidos del íntimo convencimiento de que es su deber supremo llevar o ayudar a llevar el Evangelio hasta el último rincón de la tierra. La Voz de la Esperanza y la Escuela Radiopostal colaboran con todo entusiasmo para cumplir esta tarea.Debemos temer y honrar a Dios Si pasamos ahora al versículo 7 de Apocalipsis 14, leemos primeramente:
Diciendo en alta voz: temed a Dios, y dadle honra...
El movimiento adventista anuncia en todo lugar: "Temed a Dios y dadle honra". Llegamos así a uno de los detalles oportunos del último mensaje de amonestación de Dios al mundo. Vivimos en una época en que casi ha desaparecido el temor de Dios. Y recordemos que "temor" en este caso no significa miedo sino amor. Muy pocos le den honra. Una vasta proporción de la población del mundo está sumergida en el materialismo. La religión de millones pareciera ser el dinero; la de muchos otros, los honores; la de otros incontables millones, el placer.
La violencia, ademas, sube de punto en todo el mundo. La carrera armamentista no tiene parangón en la historia. Las armas de destrucción en masa se acumulan peligrosamente en los lugares estratégicos del planeta.
Y al mismo tiempo aumentan el vicio y la delincuencia en forma tal que decir que vamos hacia Sodoma y Gomorra no es suficiente: ya estamos en Sodoma y Gomorra.
A esta época va dirigido el mensaje: "Temed al Dios y dadle honra", y ése es precisamente el pregón de la Iglesia Adventista.El mensaje de la hora del juicio Se lee en Apocalipsis 14:7:
...porque la hora de su juicio es venida...
El movimiento adventista predica decididamente que "la hora de su juicio es venida", es decir, ha llegado. Desde 1844 en adelante está proclamando que, de acuerdo con las maravillosas profecías de las Sagradas Escrituras, el juicio de Dios comenzó en ese mismo año. Esta es una doctrina de la Biblia y que subrayan los adventistas, y el hecho de que la profecía que venimos comentando esté anunciada, le da sello de autenticidad divina a este movimiento. (Si desea tener más información acerca de esta profecía, a su pedido le enviaremos más material de lectura).
Un detalle en relación con esto: los adventistas aparecieron en el escenario de la historia precisamente en 1844, cuando comenzó el juicio divino en el cielo (Daniel, capítulos 7-9), evidentemente para cumplir el cometido celestial de anunciar a todo el mundo, desde ese año en adelante, el mensaje de la hora del juicio. ¡Cuán maravillosos son los planes y las profecías del Señor!Adoremos al Creador El versículo 7 de Apocalipsis 14 concluye diciendo:
...y adorad a aquel que ha hecho el cielo y la tierra y el mar y las fuentes de las aguas.
El movimiento adventista invita al mundo a que adore al Creador. Desde hace un siglo y medio, en los medios intelectuales, científicos y religiosos circulan teorías que pretender eliminar a Dios de la creación. Se enseña en forma dogmática que el relato bíblico de la creación es sólo una leyenda, y además que todos los seres vivientes, sin excluir al hombre, son el resultado de la evolución.
El movimiento adventista rechaza de plano tales afirmaciones. Es fundamentalista, es decir, cree que la Escritura es la Palabra de Dios y la verdad. Cree que lo que relata la Biblia es rigurosamente histórico. Cree por lo tanto que el relato de la creación es una realidad. Cree que Dios es el creador del mundo, de la vida y del hombre.
No es un movimiento retrógrado: cree en la ciencia verdadera y afirma, con sólida base, que la verdadera ciencia jamás ha estado reñida con la verdadera religión. Pero declara enfáticamente que la teoría de la evolución no es ciencia, sino simple y llanamente una teoría que nadie ha podido demostrar ni podrá hacerlo jamás.
A una humanidad enferma de estas doctrinas seudocientíficas le conviene escuchar el llamamiento a adorar al Creador, que es parte descollante del mensaje de Dios y éste debe ser anunciado de viva voz y por la pluma, por la prensa, la radio y la televisión, y también con el ejemplo.Conclusiones El Dios de la Biblia es un Dios de amor. Ama a sus criaturas con un amor inmenso, incomprensible. No hará nada sin anunciarlo por medio de sus mensajeros para que los seres humanos tengan la oportunidad de prepararse a fin de hacer frente a lo que ha de venir. Y con mayor motivo lo hace ahora, que se aproxima rápidamente el regreso en gloria del Hijo amado, Jesucristo. Por medio del movimiento adventista-moderno Noé; moderno Juan el Bautista-, está dando al mundo su último mensaje de amonestación. Pide a los hombres que teman a Dios y le den honra, porque la hora de su juicio ha comenzado, y que le adoren, pues es el Creador. Este es el mensaje del Señor. ¿Le prestará oídos usted, apreciado amigo? Dios quiera que sí.
No queremos terminar esta lección antes de invitarlo a meditar en la solemnidad que adquiere nuestra existencia cuando se apodera de nosotros el pensamiento de que vivimos en la hora del juicio. Puede ser que hoy, hoy mismo, se examine su vida en el tribunal celestial. ¿Está usted preparado? ¿Ha aceptado al Señor Jesús como su Salvador? Si él es su Salvador, no tendrá nada que temer. Dice la Palabra del Señor:
Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, mas conforme al espíritu (Romanos 8:1).
Si Cristo no es todavía su Salvador personal, no demore ni un solo instante más: entréguele hoy mismo la vida a su Señor.